Planteó también la posibilidad
de que este segmento de la población bogotana
sea reubicada fuera de la zona de influencia de
Doña Juana a través de un plan de
vivienda especial financiado por el distrito con
los impuestos de Catastro.
Abogó el concejal del Polo para que la
Secretaria de Salud implemente un plan de medicina
preventiva haciendo especial énfasis en
programas gratuitos de atención de enfermedades
respiratorias.
Romero también se refirió al tema
de los parques de reciclaje y propuso que se debería
pensar en la posibilidad de colocarlos a las afueras
de la ciudad en lugares donde no afecte a las
poblaciones vecinas y tampoco en zonas industriales
como se tiene previsto.
De lo que se trata, dijo, es instalar una especie
de Mondoñedo que está ubicado fuera
de Bogotá donde no hay peligro de contaminación
y no afecta la salud de las poblaciones cercanas.
"No podemos repetir el caso del botadero
de doña Juana que recibe 5500 toneladas
de residuos diariamente, lo cual afecta directamente
a las personas que habitan a los alrededores,
pues viven en constante preocupación por
las enfermedades que este basurero les esta causando",
observó.
En cuanto a la situación laboral de los
recicladores de basura, el concejal Romero dijo
que hay conocimiento de que existen monopolios
que quieren acaparar todo el mercado de las más
de dieciocho mil personas que viven de este oficio.
"Los recolectores de basura deben participar
de las utilidades, pero no con mano de obra barata
sino a través de la comercialización
de sus productos, el no hacerlo, seria como ir
en contravía de los programas sociales
de Lucho Garzón".
Agregó que es necesario que exista una
regularización concertada con una buena
propuesta que sea presentada por los recicladores
ante le Concejo de la ciudad para introducir modificaciones
y hacer los ajustes al Plan de Desarrollo de Bogotá.