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Estudiar
la posibilidad de disolver el Escuadrón
Móvil Antidisturbios (ESMAD) de la Policía
Nacional, o en su defecto, evitar que cuando
se realicen manifestaciones públicas
en Bogotá haga presencia, solicitó
a la Administración Distrital, el concejal
Carlos Romero Jiménez del Polo Democrático
Alternativo (PDA).
Durante un debate que promovió en el
Concejo de Bogotá el pasado 17 de octubre,
Romero Jiménez hizo un pormenorizado
análisis de la situación de derechos
humanos en la capital de la República
y mostró cómo en desarrollo de
manifestaciones públicas el ESMAD de
la Policía se ha extralimitado en sus
funciones, tras reprimir en forma brutal a estudiantes,
dirigentes sociales y sindicales.
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El concejal del PDA reseñó
las múltiples denuncias de varias personas
que han tenido que sufrir los excesos y los atropellos
que este escuadrón ha causado no sólo
en Bogotá sino en diversas regiones del país.
Dentro de los casos más graves
y el que motivó que Romero convocara a este
debate, está el del niño NICOLÁS
DAVID NEIRA ALVARÉZ, de 15 años de edad,
quien fue objeto de una brutal golpiza en la marcha
del 1º de mayo de 2005 lo que le ocasionó
trauma craneoencefálico severo, fractura occipital
y edema cerebral, que terminaron causándole
la muerte.
Ese mismo día, - agregó
el concejal-, el ESMAD cometió más atropellos
contra las personas que ejercían su legítimo
y constitucional derecho a la manifestación
y la protesta social como el camarógrafo del
programa de televisión institucional de FECODE,
RICARDO LÓPEZ TORRES; el transportador de pancartas
y equipos de sonido LEONARDO LUNA ALZATE; y la integrante
del Colectivo de Comunicación Alternativa YOHANNA
GUERRERO. Los tres fueron objeto de agresiones e insultos
por parte de los integrantes del mencionado escuadrón
policial..
Desde su conformación en 1999 han sido asesinados
a manos del ESMAD al menos siete (7) ciudadanos y
centenares de personas han sido gravemente heridas
o reducidas en su integridad moral.
Además del menor NICOLÁS
NEIRA (2005), han sido víctimas mortales del
ESMAD las siguientes personas: CARLOS GIOVANNI BLANCO,
estudiante de medicina de la Universidad Nacional
(2001); JOHN WILSON RODRÍGUEZ, estudiante de
19 años (2001); BELISARIO GUETOTO, indígena
caucano de 16 años (2005); JAIME ACOSTA, estudiante
de la UIS (2002); JHONY SILVA ARANGUREN, estudiante
de la Univalle (2005) y OSCAR SALAS, estudiante de
la Universidad Distrital (2006).
Romero Jiménez llamó la
atención a la Administración Distrital
por el silencio que ha guardado frente a estos graves
acontecimientos y exhortó al secretario de
gobierno, Juan Manuel Ospina, a adoptar medidas para
que no se vuelvan a repetir lo que calificó
como "comportamiento criminal" de los miembros
del Escuadrón Antidisturbios.
"Para el Esmad el ciudadano es
un enemigo. Este escuadrón inspira miedo y
aterroriza a los ciudadanos", dijo el concejal
Romero. Y parafraseando al dirigente de la derecha
colombiana de los años 50, Gilberto Alzate
Avendaño, sostuvo que, por el contrario, la
función de la Policía "no es asustar
a los ciudadanos sino ampararlos".
PRESENCIA PARAMILITAR EN BOGOTÁ
Durante el debate, el concejal Romero
con investigaciones en la mano demostró que
para hacer un análisis de la grave situación
de derechos humanos que vive actualmente Bogotá,
hay que partir necesariamente desde la época
en que se inició la llamada "desmovilización"
de los paramilitares.
El dirigente del PDA señaló
que en la capital colombiana circulan alrededor de
diez mil paramilitares desmovilizados que no tienen
sindicación judicial alguna por falta de diligencia
judicial de la Fiscalía. Varios de ellos siguen
cometiendo delitos y desafueros.
En los últimos meses, agregó
Romero, han proliferado amenazas contra los sectores
sociales, políticos y ciudadanos que los grupos
de autodefensa consideran sus enemigos. En la Universidad
Externado de Colombia, por ejemplo, varios profesores
y estudiantes han venido siendo intimidados porque
se enseña marxismo.
Dijo el concejal del Polo que en Bogotá
y en general, en todo el país, se está
imponiendo de facto el delito de opinión, habida
cuenta de que toda persona que piense diferente a
los sectores de la ultraderecha armada terminará
asesinada. Ahí está el caso del departamento
del Atlántico donde Jorge 40 asesinó
a 558 ciudadanos, en su mayoría profesores,
dirigentes sociales y sindicalistas, dijo Romero.
Recordó, igualmente, que Bogotá
fue sede de los automontajes de la Fuerza Pública
para ganar méritos ante el Gobierno Nacional
con falsos operativos, con lo que se ha generado pánico
en la ciudadanía y llamó la atención
de las autoridades para que de una vez por todas disipen
las dudas en torno de los verdaderos autores del atentado
contra el senador Germán Vargas Lleras.
Finalmente, el concejal Romero dijo
que la situación de violencia en el país
sigue siendo preocupante y no descartó que
el escenario de orden público empeore y de
esta manera, los colombianos lleguen al 2010, año
en que termina el segundo periodo presidencial de
Uribe Vélez, en guerra, donde todos los sectores
de la sociedad terminarán perdiendo y la institucionalidad
colombiana continúe horadándose.